Sara Topelson

Presidenta

Llegué a México a los 10 meses de edad, con mis padres y hermanos todos afortunados sobrevivientes de la guerra que habían pasado en Varsovia.

Las pérdidas y el dolor no expresados eran la constante; yo me propuse complacerlos y no ser motivo de preocupación para ellos. Fui una buena hija, hermana y estudiante; tenía claro que quería estudiar, tener una profesión, atendiendo al consejo de mis padres que nos estimularon continuamente afirmando que la única herencia permanente es la educación , siempre estuve atenta a las oportunidades que la vida me puso enfrente; la decisión de ser Arquitecta fue circunstancial, yo quería estudiar matemáticas, sin embargo escuche mis padres, influenciada por mis hermanos , tuve la fortuna de decidirme por la Arquitectura en la que descubrí muchas facetas de quien soy hoy.

Me casé al terminar el quinto semestre con el Arquitecto de quien me enamoré; continúe estudiando y en esos años tuve dos hijos maravillosos, por supuesto me tomo siete años en lugar de cinco convertirme en Arquitecta, consiente del desafío de asumir múltiples retos simultáneamente, siempre tuve el apoyo de la familia y de mi compañero de vida convencido de nuestro proyecto común.

Una vez concluida la tesis en mi alma mater la UNAM , decidí no trabajar unos años, el propósito me duró cuatro meses; regresé a las aulas donde había sido asistente y me inicie como profesora en la universidad Anáhuac y en la UNAM. Me apasiona dar clases!

Un par de años después me integré al despacho de arquitectura, el proyecto arquitectónico y el diseño son igualmente apasionantes y exigentes.

En este caminar viví un profundo dolor sin ningún aviso; perdí a mi padre a los 35 años estando disfrutando con ellos unas vacaciones; momento de quiebre y reflexión; Me dediqué a atender a mi aún muy joven mamá y de igual manera y casi sin aviso quedé huérfana a los 39 años, consiente de la fortuna de haber tenido unos padres maravillosos, cariñosos, que siempre estimularon mis intereses y propuestas; me propuse dedicarme a la familia, al trabajo y a honrar su legado.

En el camino descubrí la actividad gremial, primero en las asociaciones nacionales de Arquitectos continúe en el ámbito internacional comprendiendo la trascendencia de la defensa de nuestra profesión.

Me involucre con la misma pasión que es mi motor. Con el apoyo de los Arquitectos de México y del presidente Ernesto Zedillo, logré ser la primera mujer Presidenta de la Unión Internacional de Arquitectos, tres años de viajes, aprendizaje experiencias descubrimiento y arduo trabajo que definieron al nuevo rumbo de mi trayectoria de vida, profesionista, mujer y familia.

Se sumaron oportunidades inesperadas en el marco de Gobierno de nuestro país; primero como Directora de Arquitectura y Protección del Patrimonio Artístico Inmueble del INBA, luego como Directora de Desarrollo Urbano en el municipio de Huixquilucan, y finalmente como Subsecretaria de Desarrollo Urbano y Ordenación del Territorio en SEDESOL, retos que me han construido y me han acercado a un profundo conocimiento de nuestro país, de nuestras ciudades.

Continúo trabajando con entusiasmo y compromiso como mujer, profesionista y mexicana.