Angelica De La Peña, defensora de derechos humanos y miembro del IWF México, realizó un análisis para El Sol De México en donde aborda el papel de la figura feminista en la actualidad desde su particular punto de vista.

La autora declara que “cada mujer que ha abrazado el feminismo tiene su propia historia y su propio proceso”, haciendo énfasis en el aprendizaje analítico y diagnóstico que cada una hace para poder explicar el origen de la discriminación por el hecho de ser mujer. 

De La Peña analiza que “cuando una mujer se define como feminista lo hace desde su derecho inalienable de ser lo que quiere ser” y opina: “casi puedo asegurar que por serlo, la mayoría sufrió humillación, discriminación y menosprecio desde el género masculino  […] porque para los hombres tradicionales, conservadores y machistas, somos insoportables, radicales, por decir lo menos.”

Además, la autora hace un breve análisis acerca de la postura del actual gobierno frente a las problemáticas de la mujer en el entorno, declara que “en este gobierno hay un desprecio a las mujeres pobres a quienes se dejó sin estancias infantiles” y además “se culpa a las mujeres que trabajan o se divorcian como responsables de la disfunción familiar; se responsabiliza a las madres de no darle una reprimenda a quienes son delincuentes para que dejen de delinquir; por el contrario, no asume ninguna responsabilidad sobre el crecimiento e impunidad del feminicidio.”

La autora señala que “ las encuestas sobre las relaciones en el hogar, dos tercios de mujeres señalan haber sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja, y peor: durante el confinamiento por la pandemia las mujeres padecieron indefensas mayor violencia.”

Finalmente, De la Peña declara que el actual Presidente ha minimizado los programas y presupuestos etiquetados a favor de los derechos de las mujeres y desaparecidos; y los ha sustituido por programas de dádivas filantrópicas con claros fines electorales. Por último, la defensora de derechos declara que “El Presidente definitivamente no conecta con las mujeres, particularmente desprecia a quienes exigen ser reconocidas como sujetas de derechos, y la verdad no tiene convicción para protegerles en sus derechos. Véase: cada vez le sube al tono de la descalificación: conservadoras; muy conservadoras; hipócritas; infiltradas.