Bárbara Anderson, miembro del IWF México, nos comparte su columna de opinión Nada personal, solo negocios escrita para Milenio en donde habla acerca del aumento de personas en pobreza extrema como consecuencia de la emergencia sanitaria por Colvid-19

La autora comienza su reflexión citando una frase realizada por  Carolina Sánchez-Páramo, directora de la Práctica Global de Pobreza y Equidad del Banco Mundial, al presentar el último reporte sobre los efectos de la pandemia de coronavirus: “El peor revés que hemos presenciado en una generación”.

Anderson explica al respecto que en 2020 la cifra de personas en extrema pobreza en el mundo «crece a 703 millones y 729 millones de personas, y ​​según el mismo reporte, “el número puede incluso aumentar más en 2021”. Este retroceso provocado por la crisis sanitaria rompe con una racha de 20 años donde se venía disminuyendo el número de personas en esta condición que, según su definición, son aquellas que viven con menos de 1.9 dólares al día.»

Adicional comenta que “el covid-19 trajo otro cambio no menos dramático: antes del virus la mayoría de quienes vivían en pobreza extrema eran jóvenes dedicados a la agricultura, con poca educación y de zonas rurales. Este año, la pandemia ha empujando a la pobreza a gente que vive en áreas urbanas, con niveles más altos de educación y que trabajan en industrias, manufactura o que se dedican a actividades independientes”.

Finalmente la autora cierra su reflexión considerando que “si se mantienen los pronósticos del Banco Mundial, los 3 mil 640 días que faltan para llegar a 2030 no alcanzarán para remontar la enorme caída que generó esta pandemia, un factor que nunca estuvo en ningún escenario de la Agenda cuando se redactó hace cinco años”.