Bárbara Anderson, miembro del IWF México, nos comparte su columna de opinión Nada personal, solo negocios escrita para Milenio titulada “El futuro es eléctrico (y lo podemos perder)” en donde habla acerca de la importancia de las energías renovables en México.  

La autora comienza contextualizando su análisis refiriendo la reciente entrega del “Premio Nobel de Economía 2020 fue para Paul Milgrom y Robert Wilson, matemáticos de la Universidad de Stanford que hicieron mejoras y nuevos formatos a la teoría de subastas. Lo que idearon fueron fórmulas para crear mercados eficientes que permitan a compradores y vendedores maximizar el uso de recursos.” Al respecto Anderson entrevistó a Guillermo Zúñiga, abogado de Transición Energética, quien le comentó al respecto: “Se reconoció la importancia de que las subastas tengan diseños eficientes y su aplicación es enorme: desde Amazon con la venta de arte y, por supuesto, las subastas eléctricas.”

La autora reflexiona con base en la información que “esta teoría dice que si quieres asignar un bien de manera eficiente a quien mejor lo valore hay que diseñar un mecanismo adecuado, evitar colusiones, dar información precisa, evitar discriminar y hacer que los oferentes puedan participar con sus mejores capacidades”. 

«¿Qué tiene que ver esto México? Tristemente mucho. Porque esta teoría es la que aplicaba el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace). En este gran comando de control (como un C5) se diseña todo el flujo de electricidad nacional (oferta y demanda), priorizando a los proveedores más cercanos y baratos y ordenando picos y valles de demanda y producción (de CFE y de los generadores privados). “Si tienes un diseño adecuado, el resultado es que tendrás subastas muy concurridas y habrá precios muy eficientes. Eso fue lo que pasó con Cenace: llevábamos tres subastas de energías limpias con récords mundiales y en la cuarta en 2019 el gobierno decidió que mejor ya no”, agrega Zúñiga.»

La autora comienza a concluir analizando que “nuestro futuro se están moviendo las fichas para que CFE se convierta en un monopolio energético, que ha demostrado ser ineficiente y poco rentable». 

Finalmente, Bárbara Anderson concluye “sería importante que el gobierno, así como defiende la soberanía energética apuntalando a Pemex, haga lo mismo mejor con las energía renovables, en vez de obsesionarse con los electrones… que esos sí no tienen bandera”.