Bárbara Anderson, miembro del IWF México, nos comparte su más reciente entrada titulada Un día verde escrita para el sitio web de Yo también en donde nos relata los enormes logros que recabó el Día Mundial de la Parálisis Cerebral.

La autora comienza compartiendo su experiencia personal declarando “Mi hijo Lucca es uno de los 12 mil niños que cada año nacen con parálisis cerebral en México (por cierto, tenemos de los índices de cada 1000 nacimientos más altos del mundo)”. Y relata parte del proceso, “desde que ingresó a la Asociación Pro Personas Con Parálisis Cerebral (APAC) para combinar escuela con terapias (tienen uno de los Centros de Atención Múltiple para su escolarización) decidí sumarme a su Patronato. APAC, como otras asociaciones de la sociedad, viven al día -o peor aún, con deudas- para mantenerse abiertos: recibir donativos es una odisea, conseguir empresas que donen es un maná que no cae con frecuencia del cielo y los padres muy pocas veces tienen los recursos para pagar por los servicios, porque no tienen recursos, porque APAC es el lugar que los recibe mientras ellos también ‘se buscan la vida’ para vivir al día. “

La emergencia sanitaria por Covid 19 mancó una gran diferencia en APAC, “comenzamos una colecta primero de despensas, luego de medicinas y pañales y con el ‘regreso a clases’ de dispositivos -como celular, laptops y desktops- para que pudieran tener un cordón umbilical virtual que los mantenga alimentados a distancia con contenido y con terapias”.

Ante la difícil situación, Fernanda Familiar, quien es este año la Embajadora de APAC y miembro del IWF México les compartió su gran idea: “¿Y si nos sumamos a la campaña internacional y ponemos el moño verde de moda?”.

“Dos días antes compró cinta y seguros, y con Guadalupe Maldonado hicimos una lista de personas a las que queríamos invitar a usarlo y decir en un micro video para redes sociales: “Para mi la parálisis cerebral no es invisible”.

Finalmente, la autora concluye con una importante reflexión “Ya tenemos un día, un listón, un color. Ahora falta lo más complicado: convertir esto en reales apoyos, en efectivas ayudas y en olvidados derechos que siguen invisibles”.