En su columna Nada personal, solo negocios de este viernes, Bárbara Anderson recuerda para su análisis sobre la relación que tienen México y Telefónica, que durante «la última semana de febrero Telefónica en España presentaba los resultados de 2019 donde buena parte de la caída en sus beneficios netos se debían a la operación mexicana por ‘revisión de activos por impuestos diferidos'», por lo que el presidente de la firma apuntó que «la prioridad eran España, Reino Unido, Brasil y Alemania», y el resto de sus negocios en Hispanoamérica se encontraban a la espera de alguna oferta para su venta.

La experta en negocios, revela que Camilo Aya, presidente y CEO de Telefónica México, le dijo que «el único lugar en el mundo donde Telefónica siguió con sus tiendas abiertas fue en México (…) Tuvimos el reto de tener a 95% de nuestro equipo operando desde su casa, pero a 400 locales con personal para atender a los clientes».

«… A nueve meses del acuerdo que firmaron el año pasado con AT&T (para usar su infraestructura de última milla inalámbrica de 3G, 4G y en el futuro 5G) les permitió ahorros y generación de Ebitda«, escribe Anderson en México, un dolor de cabeza menos para Telefónica.

Y agrega que: «El mes pasado, una cuarta parte del tráfico de Movistar corría sobre la red de AT&T». Así, de acuerdo con Aya, se pudieron hacer «mejoras sin inversión propia, como atender a 25 ciudades nuevas con 4G, que antes solo tenían 3G. A fin de año serán 40 en total, entre ellas Los Cabos, Puerto Vallarta y Oaxaca».

«En dos trimestres de este atípico año, Telefónica México llegó a los ahorros que esperaba al tercer año de esta alianza. Los buenos resultados financieros que permitió el acuerdo con AT&T (desde y para México) pueden ser un modelo a replicar por Telefónica en otros mercados de la región, adelantó el periódico El Economista de España», reflexiona.

Finalmente, Anderson concluye que «tal vez», por ahora, se pueda «aprovechar la racha positiva que trajo esta época tan negativa».