Claudia Calvin, miembro del IWF México, analiza para Animal Político la violencia feminicida, machista, institucional, política, cotidiana, social y legal en México con base en los términos que constituyen la democracia. 

La autora comienza su análisis describiendo que “una democracia en las que las mujeres no pueden ejercer sus derechos políticos, participar libremente y en donde sus derechos humanos no son respetados, es una democracia excluyente. Puede ser una democracia representativa en la letra, pero en la práctica no lo es”.

Contextualiza la situación en el “marco del confinamiento y la crisis sanitaria actual, todas las violencias se han combinado y cobrado la factura principalmente a las mujeres en términos de salud, seguridad física y seguridad económica”.

“En un escenario democrático ideal esa mayoría debería poder ejercer su voto, hacerse escuchar, exigir rendición de cuentas a sus representantes federales y locales y cobrar la falta de respuesta y compromiso real en las elecciones”, añade Calvin.

Finalmente, la autora concluye comentado que “el próximo año habrá elecciones intermedias en México. El 52% de la ciudadanía registrada con credencial para votar en México son mujeres (47, 301, 267 de un total de 91,314, 935 registrados al 9 de octubre del 2020). Como mujeres, es hora de dejar de pensar como minoría o grupo vulnerable. Las mujeres no somos un grupo vulnerable, nos pone en situación de vulnerabilidad el contexto, las condiciones de desigualdad y violencia circundante, la indiferencia y el machismo institucional”.