El Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) comenzó a operar el 12 de enero de 2001, resultado de la lucha de diversas agrupaciones feministas, siendo Patricia Espinoza Torres, líder IWF México, su primera presidenta (2001-2006).

«Hoy conmemoramos 21 años juntas hemos escrito una historia de lucha con un mismo objetivo lograr la igualdad, la justicia, el cumplimiento de los derechos de todas las mujeres y niñas. Hemos dado grandes pasos y aún nos falta mucho por avanzar», expresó la estancia, en su cuneta oficial de Twitter.

Espinoza construyó la institución defensora de los derechos de las mujeres que, desde su origen, dependía directamente del presidente de la República, en aquel momento Vicente Fox, e inició en aquel 2001 la etapa más importante de su trayectoria pública y atendió, con aquel parteaguas, la petición de muchas mujeres y colectivos que pugnaban por un mecanismo institucional que atendiera las necesidades de las mujeres.

Inmujeres es una institución reconocida, a nivel nacional e internacional, para asegurar el pleno desarrollo de las mujeres, que elaboró el Modelo Integral de Prevención Primaria de Violencias contra las Mujeres, aprobado por unanimidad en la sesión ordinaria número 44 del Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres.

Como su objetivo general, el Instituto que tiene «promover y fomentar las condiciones que posibiliten la no discriminación, la igualdad de oportunidades y de trato entre los géneros».