La columna más reciente de Georgina Trujillo para el diario El Heraldo de México dedica una importante reflexión en torno a los acontecimientos más recientes en la actual administración. Así, comienza por distinguir que «no todos los funcionarios de la actual administración son, o han sido, ineficientes en su cargo».

«Sí ha habido ejemplos de cabalidad y capacidad en el interior del Poder Ejecutivo. Preocupa, por lo tanto, que varios funcionarios cercanos al mandatario, quienes a ojos de la sociedad eran de lo más rescatable de su administración, hoy ya no formen parte de ella«, escribe en Indep: Otro símbolo perdido.

Como ejemplo, menciona la renuncia de Jaime Cárdenas Gracia al Instituto Para Devolver al Pueblo lo Robado (Indep), en lo que describe como «un acto de congruencia y protesta», luego de que su salida se viera marcada entre denuncias públicas por irregularidades.

El Indep, reflexiona la autora, «institución que se encargaría de hacer justicia al pueblo, devolviéndole los recursos hurtados por la mafia del poder, despojada y combatida heroicamente desde la oficina de Presidencia» solo necesito tres meses para evidenciar la persistencia de la corrupción. «El problema es la “lealtad a ciegas” que pide el Presidente, su persistente autoritarismo y su falta de voluntad para fortalecer las prácticas transparentes. Su necedad por imponer su voluntad (…) Lo que importa es la meta, que para él es símbolo y no esencia», agrega.

De ahí que Trujillo concluya que López Obrador deberá actuar antes de sumar más renuncias por parte de sus «colaboradores capaces y cabales», para evitar que su gobierno «termine por ser otra desafortunada oportunidad perdida».