Recientemente, el Museo del Prado, localizado en España, ha anunciado una serie de transformaciones en sus colecciones, dentro de las cuales se encuentra la implementación de un espacio permanente y exclusivo para mujeres artistas, que pueda brindarles mayor visibilidad y resaltar su relevancia en el ámbito cultural y artístico.

A continuación la nota completa:

El Museo del Prado en España apuesta por las mujeres y reorganiza su colección para dar un espacio exclusivo para todas ellas de forma permanente.

Debido al impacto que la pandemia por COVID-19 ha tenido en el mundo y específicamente en los recintos culturales, el Museo del Prado se propuso poner en marcha una serie de transformaciones en sus colecciones.

Un cambio importante será la inserción de mujeres artistas en sus exhibiciones permanentes, reforzando la importancia de las artistas y lograr así un lugar “mucho más inclusivo”.

“Hay fenómenos artísticos y artistas que han estado totalmente excluidos hasta ahora, no solo las mujeres, sino aspectos tan importantes como la pintura social, que no había encontrado un lugar en la colección del siglo XIX, dijo Miguel Falomir, director del Museo a The Guardian, quien también señaló que aún no están definidas quiénes serán las elegidas.

Esta decisión tomada por las autoridades del museo, se vio reforzada por el referente que marcó la exposición “Invitadas”, la cual a pesar de la contingencia sanitaria y las restricciones, ha sido visitada por un aproximado de 46 mil 500 personas desde su inauguración en octubre.

  • La exposición “Invitadas” presenta obras de arte hechas por mujeres que no habían sido exhibidas, también el cómo ellas se han visto reflejadas en el arte.


Falomir también dijo que “el Prado también está promoviendo la investigación de proyectos para aumentar la visibilidad de las mujeres y pronto ofrecerá una beca de investigación para la investigación de cuestiones de género”.

Adicional a la sala de mujeres, el Prado incorporará visiones más plurales de lo que ha sido el siglo XIX en España, ya que según su director, “la pintura social, salvo alguna excepción, está casi ausente”, por ejemplo, “el arte filipino es muy relevante y está muy mal representado”.