Silvia Cherem, presidenta del IWF México, aborda el tema de la agresión contra las mujeres y niñas como una de las violaciones a los derechos humanos más grave que existe, y habla respecto a la urgencia que es reconocer este problema para lograr dar fin a la violencia de género lo antes posible.

Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Hace 60 años, el 25 de noviembre de 1960, fueron asesinadas en la República Dominicana las hermanas Mirabal. Su activismo político las llevó a la tumba y, desde entonces, estas tres mujeres, reconocidas como las mariposas inolvidables, se convirtieron en las máximas exponentes de la crisis de violencia contra la mujer que se vive en América Latina. 

No hay tiempo que perder. Llegó el momento de volver a mirar de frente. Hagamos que la lucha de esas mariposas inolvidables tenga sentido. Demos rumbo a nuestras vidas y sacudámonos el temor. Hagamos que nuestra voluntad y nuestro temperamento nos conduzcan al camino del respeto y a la recuperación de nuestra dignidad y derechos.

Reconociendo su causa, valorando su entereza, la Asamblea General de las Naciones Unidas determinó en diciembre de 1999 que cada 25 de Noviembre, durante la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, se recuerden sus vidas y se promueva el reconocimiento mundial de que la violencia de género es una realidad que se tiene que enfrentar.

El Consejo de Europa declaró la violencia contra la mujer como una emergencia de salud pública. El Banco Mundial, expresó que la agresión contra nuestro género es tan seria como el cáncer y es, además, una causa de mala salud mucho más frecuente que la provocada por la malaria y los accidentes de tránsito. Las cifras no mienten. Prueba de ello es que solamente en los Estados Unidos, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades informó que el costo de la violencia contra la mujer supera los 5,800 millones de dólares cada año. 

Ante una evidencia tan clara, más de 45 países cuentan ya con una legislación específica sobre este tema y muchas organizaciones creadas por mujeres están luchando incansablemente para pasar de las palabras a los hechos.

Los datos de México son alarmantes. Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016, el 66.1% de las mujeres de 15 años en adelante ha sufrido al menos un incidente de violencia emocional, económica, física, sexual o discriminación a lo largo de su vida, en al menos un ámbito, ejercida por cualquier agresor. 49% de ellas sufrió violencia emocional; 41.3% violencia sexual; 34% violencia física y 29% violencia económica o patrimonial o discriminación en el trabajo. 

Las entidades federativas en las que las mujeres fueron víctimas de violencia de género en mayor proporción que el porcentaje nacional (66.1%) son: Ciudad de México (79.8%), Estado de México (75.3%), Jalisco (74.1%), Aguascalientes (73.3%) y Querétaro (71.2%).

En el ámbito escolar, 25.3% de las mujeres de 15 años en adelante fue víctima de violencia física, sexual o emocional, a lo largo de su vida de estudiante y 17.4%, en los 12 meses anteriores a los resultados de la ENDIREH 2016. 

En el trabajo, 26.6% de las mujeres de 15 años en adelante que trabajaron alguna vez, fue víctima de violencia física, sexual, emocional y de discriminación a lo largo de su vida laboral y 22.5%, en los 12 meses anteriores a los resultados de la ENDIREH 2016. Cada mujer tuvo en promedio tres agresores en el año anterior a los resultados de la ENDIREH 2016. 

En la comunidad, 38.7% de las mujeres de 15 años en adelante fue víctima de violencia física, sexual o emocional, a lo largo de su vida y 23.3%, en los 12 meses anteriores a la ENDIREH 2016. 

En este mismo período, la violencia ocurrió en la calle, parques y en el transporte público. En la calle, las agresiones ocurridas fueron en un 68% de tipo sexual como piropos groseros u ofensivos, intimidación, acecho, abuso sexual, intento de violación y violación.

En el ámbito familiar, en los doce meses anteriores a la ENDIREH 2016, el 10.3% de las mujeres de 15 años y más, fue víctima de algún acto violento (emocional, física, sexual, económica o patrimonial) por parte de algún integrante de su familia, sin considerar al esposo o pareja. El 8.1% de las mujeres experimentó violencia emocional en su familia. 

En cuanto a la pareja, el 43% de las mujeres de quince años experimentó violencia emocional, económica o patrimonial, física y sexual por su actual o última pareja. En el año anterior a la ENDIREH 2016 fueron 25.6% las mujeres violentadas. La principal violencia experimentada fue la de tipo emocional y el grupo de edad más afectado fue el de mujeres entre 15 y 24 años.

Por lo que toca a la violencia letal contra las mujeres, de 2007-2017, 25 mil mujeres fueron asesinadas (Data Cívica, CIDE 2019, p.11) y del total de personas asesinadas en México de 2004 a 2016, el 11% son mujeres. 

En el contexto de la emergencia sanitaria por COVID-19, resulta importante no perder de vista que la casa sigue siendo un lugar altamente inseguro para las mujeres. Tan sólo en el segundo trimestre de 2020, el número de emergencia 911 ha recibido 155 llamadas por hora, reportando una situación de violencia y el 57% de las mujeres que contactaron a la Red Nacional de Refugios (RNR), reportaron vivir distintas violencias por parte de sus parejas.

Es urgente tomar acciones porque la violencia contra las mujeres y las niñas es una de las violaciones a los derechos humanos más grave, extendida, tolerada y arraigada en nuestra sociedad. A fin de frenar la violencia feminicida en México, es imprescindible y urgente reconocer el problema, educar en torno al respeto a las mujeres, legislar y revertir la impunidad imperante.

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, las integrantes del International Women´s Forum Capítulo México, alzamos nuestra voz a fin de que las autoridades reconozcan que este problema es del ámbito público y que es ineludible trabajar en forma conjunta como sociedad y gobierno a fin de poner foco en este tema para admitir, atender, detectar, juzgar, castigar y educar para erradicar la violencia contra las mujeres, un problema grave y creciente, una injusticia que afecta a cuando menos la mitad de la población, un atropello que urge revertir.

SILVIA CHEREM S.

PRESIDENTA DEL IWF MÉXICO