Consciente de que en México el sector público produce menos de 30% del Producto Interno Bruto (PIB), dejando al sector privado producir el poco más de 70% restante, Rosario Guerra reflexiona, en su publicación más reciente para El Financiero, en torno a la importancia de respetar las ‘reglas del juego’ para lograr inversión, crecimiento y empleo en el país.

«… la caída de 2 millones de empleos formales no se refiere a empresas familiares o tiendas al menudeo, servicios de diversa índole. La caída del PIB está registrando cerca de 9%, lo que aumentará el empleo informal, la delincuencia y el narcotráfico«, escribe.

Además, ahonda en la reciente renuncia de Jaime Cárdenas como titular del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (Idep), sobre lo que reflexiona «es mejor irse que quedarse a correr riesgos de ser culpado por malos manejos y cárcel. Porque para AMLO es fácil dar órdenes, pero el que firma debe apegarse a derecho o meterse en líos al afectar bienes de la nación».

Siguiendo con los ejemplos de falta de legalidad dentro de la actual administración, Guerra menciona el juicio a los expresidentes, al que califica como «una hábil maniobra mediática para recuperar el voto de indignación en 2021»; y el llamado a los organismos reguladores de energía para devolver a Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) su rol dominante del mercado.

Contundente, la autora sostiene que: «No tenemos ni la tecnología ni la producción de petróleo y su transformación ni CFE puede bajar sus costos contra empresas de energías limpias (…) sin estas inversiones que podrían sacar a México de su crisis, no aprobarán buenas calificaciones, porque no habrá capacidad de pago de una deuda que crece (…) No se respeta la legalidad, no hay confianza y no se cumplen compromisos».

La asesora en finanzas públicas y privadas concluye, tras repasar las inversiones estimadas con la Reforma Energética, que «Más vale aquí corrió que aquí quedó. Bien por Jaime Cárdenas».