Sylvia Sánchez Alcántara, miembro del IWF México, concedió una entrevista para Vértigo Político en donde habla acerca de su trayectoria personal y el camino que ha recorrido para abrirse paso en México como figura femenina en contra de los estándares impuestos.

—¿Por qué le interesó hacer esta mentoría hacia las mujeres?

—Primero, porque estoy convencida de que la comunicación puede educar y construir. A lo largo de mi vida profesional he convivido con pequeños grupos de mujeres líderes. Fue como llevar todo este conocimiento a cientos de mujeres que necesitan de esta mentoría que les haga creer en sí mismas, darles la mano para que crezcan y puedan llegar a la meta que cada una de ellas se fije.

La segunda razón, dice, “es porque yo me divorcié justamente por vivir una situación de violencia intrafamiliar. Cuando me pasó pensé que era la única persona a la que le sucedía. Pero me di cuenta de que desafortunadamente esto le pasa a muchas mujeres. Por eso decidí crear en 2007 Retos Femeninos para ayudar desde esta trinchera”.

¿Qué temas considera más urgentes de atender en cuanto a violencia de género?

—Creo que es muy importante trabajar con la autoestima de las mujeres porque hay muchas que no se la creen. Hay que trabajar para que se preparen. En 2008 lanzamos junto con la fundación Marillac una campaña para que muchas jóvenes concluyeran sus estudios como enfermeras. Eso es muy importante: que las chicas terminen sus carreras y las ejerzan. Son esfuerzos que a la larga impactan y cambian el chip de esas y de otras mujeres a su alrededor. Muchas veces lo que se requiere es un acompañamiento.

¿Cómo se puede contener esta situación?

—Nosotras, en Retos Femeninos, también participamos con la iniciativa Nosotras Tenemos Otros Datos. Aquí el chiste es ver cómo nos unimos para reeducar desde las nuevas masculinidades a los hombres y hacer que las mujeres entiendan que tienen que prepararse emocional y económicamente. Y que sobre todo tienen que fijarse con quién se relacionan ya que eso es fundamental para vivir en una vida fuera de violencia.

Sylvia Sánchez, puntualiza que “el machismo se ha convertido en una depredación: no solamente te violan, te destazan, te queman, te matan, sino que también destruyen a muchas familias. Hay que recordar que también hay muchos hombres ofendidos y agredidos. En este sentido estoy convencida de que hombres y mujeres debemos sumarnos, pero sin violencia y con inteligencia, para lograr un cambio de raíz de todo lo que nos lastima como sociedad. Creo que sé que es posible, pero hay que trabajar muchos años. Por eso yo me sumo, porque creo que la comunicación es vital para lograr este gran desafío”.