Vanessa Rubio Márquez, miembro del IWF México, escribió para el Expansión Política su columna periódica acerca de la tendencia mundial para generar energía no contaminante. La autora abre el debate cuestionando “¿Es sostenible el actual modelo energético? Sí. La pregunta correcta es ¿a qué costo? Esto es a lo que hay que empezarle a poner números”.

“Al famoso demonio de “la reforma energética” se le pudo haber cambiado el nombre, reorientarlo, mejorarlo, compartimentarlo, pero se decidió, como muchas otras, destruirlo sin tener un plan alternativo viable. Uno que no pusiera en entredicho la solvencia de la empresa ni presionara al extremo las finanzas públicas del país, cuando el sector privado nacional y extranjero había comprometido recursos de sobra para pagar ese costosísimo salvavidas, y ahora se paga con recursos públicos que podrían ir a salud, inversión social y la reactivación económica”.

La autora contextualiza la problemática mencionando que “la generación eléctrica no se queda atrás en esta ecuación que va contra cualquier modelo de sostenibilidad económica y ambiental. Decenas de proyectos con decenas de billones de dólares de inversión en energías renovables para la generación de electricidad han sido suspendidos o cancelados”.

Finalmente, la autora puntualiza que según la Real Academia Española, «un sofisma es razón o argumento falso con apariencia de verdad. Y ante ello, los datos, son los datos. Las energías limpias son una realidad y una tendencia mundial para generar energía no contaminante, principalmente de fuentes renovables, a menores precios que benefician a los consumidores finales: personas y empresas, haciendo más competitiva a una economía y cuidando la salud de sus ciudadanos. Hay de generación, a generación de energía”